EL PASTOR DE LA ALPUJARRA QUE PONE EN VALOR UNA COSTUMBRE CON "MUCHA VIDA" POR DELANTE
COSTA TROPICAL
A la cita que realiza Jorge Gallegos dos veces al año, se han sumado varios expertos de la Universidad de Granada para ver en directo la trashumancia y analizar su impacto en la sociedad. José Luis Serrano, profesor permanente laboral del departamento de Geografía Humana de la UGR, es uno de los que acompaña al pastor en el tramo entre Vélez de Benaudalla y Órgiva. "Estamos trabajando en proyecto sobre transmisión intergeneracional de conocimientos de la trashumancia porque pensamos que es preocupante que el 64% de los pastores de la región se van a jubilar en la próxima década, según el censo agrario de 2020, y hay todo un conocimiento ancestral que no queremos que se pierda", explica.
En este sentido, apunta que en el contexto de una falta de relevo generacional es necesario que se documente este oficio para que pueda transmitirse entre generaciones y así "ayudar a la pervivencia de esta práctica patrimonial". Y añade que uno de los problemas a los que se enfrenta el sector a la hora de encontrar a nuevos jóvenes que quieran dedicar su vida al campo, y especialmente a la ganadería extensiva, reside en la dedicación que se necesita. "Esto requiere mucho tiempo, hay que estar siempre con los animales y la gente joven no quiere dedicarse a algo tan sacrificado, que no les da tiempo libre y que muchas veces no es económicamente rentable", a lo que se suman las trabas burocráticas que muchas veces se encuentran.
Por su parte, Ángel Acuña, del departamento de Antropología Social de la UGR, señala que este tipo de ganadería estaba más extendido en otros tiempos, y que hoy en día, visto desde fuera, se le aplica una mirada más folclórica, pero "sigue manteniendo su función social y necesita apoyos de la administración y comprensión de la sociedad porque es una ganadería que necesita ayuda". Al hilo, indica que no solo se trata de una cuestión económica, los que se dedican al pastoreo necesitan que las vías pecuarias por las que transitan estén en óptimas condiciones, y que se den las condiciones para que haya reemplazo laboral.
Acuña añade que la trashumancia mantiene vigencia y un valor añadido como sistema ganadero y que no hay que pensar en este sector como algo romántico del pasado, sino como un oficio que puede tener apoyo. "La antropología se dedica al estudio de la diversidad humana, en este caso, y el interés que tenemos en la trashumancia es en poder registrar este oficio y poner en valor una costumbre que todavía tiene vida por delante".
En busca de los mejores pastos
Jorge realiza la travesía dos veces al año para buscar los mejores pastos para el rebaño. "Estos meses en el litoral han pasado bastante bien, ha llovido bastante y el ganado lo ha agradecido mucho por el buen pasto que ha habido en la zona baja de la Costa Tropical, las ovejas se han podido alimentar bien y ya venimos de vuelta porque el pasto comienza a agotarse allí y buscamos las cumbres de Sierra Nevada con sus pastos frescos que son mejores para que puedan hacer las parideras. La travesía suma unos 100 kilómetros repartidos en diferentes etapas que espera terminar este miércoles en Bubión.
Él es la tercera generación que se pone al frente de la ganadería y que cada año se echa a la carretera para realizar la trashumancia con la intención de que esta profesión no se pierda y encuentre a nuevas generaciones que quieran dedicar su vida al campo.

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