SIN CITA PARA EL TRAUMATOLÓGO PESER A TENER LOS TENDONDES DEL HOMBRO ROTOS Y ACUDIR TRES VECES A URGENCIAS DEL CLÍNICO DE MÁLAGA
MALAGA HOY
La familia de un paciente con una rotura de tendones en un hombro denuncia que todavía no tiene cita para el traumatólogo pese a haber acudido ya tres veces, en menos de un mes, a las Urgencias del Hospital Clínico de Málaga con un dolor "incapacitante e inmovilidad", y disponer de informes médicos, tanto de su facultativo de cabecera como de privados, que urgen a operar su lesión "lo más pronto posible" para evitar que los tendones se retraigan.Todo comenzó el pasado 21 de abril, cuando el hombre, de 65 años, sufrió una caída. Desde entonces, no puede levantar el brazo derecho. Ese día acudió por primera vez a las Urgencias del Clínico, donde según explica su hija, Ana Segura, le hicieron una radiografía, descartando una fractura del hombro, y lo mandaron para casa con antiinflamatorios. Una semana después, el 30 de abril, al ver que no mejoraba, volvió a ir a urgencias, por segunda vez. "Era un dolor descomunal y no sabíamos a qué se debía", cuenta su hija, que relata que el procedimiento fue idéntico a la vez anterior. "Volvieron a hacerle una radiografía, tampoco le vieron nada, y le dijeron que no había más que hacer, que si le seguía doliendo que fuera a su médico de cabecera", afirma.
La cita para su médico de cabecera, en el centro de salud de Alhaurín de la Torre, se demoró casi otras dos semanas, porque aunque tenían consulta para el 8 de mayo, ese día "se había caído el sistema" y tuvieron que volver tres días después, el pasado lunes, según el testimonio de Ana, que se queja de que "al final hemos tenido que pagar las pruebas por privado". En concreto, una resonancia magnética y una ecografía, que le hicieron el 5 de mayo, y con las que le diagnosticaron una rotura del manguito rotador (tendón supraespinoso e infraespinoso) del hombro derecho.
Con esos informes, asegura que su médico de cabecera ya le dijo que "había que operar lo antes posible". Asimismo, Ana subraya que su facultativo le insistió en que "claro que en urgencias hay más cosas que pueden hacer además de una radiografía, que ellos son los que pueden hacer resonancias, porque eso era una urgencia, que estamos hablando de una rotura de tendones". "Ahora todos se culpan unos a otros", critica Ana, que sostiene que "esto se está yendo de madre".
Según afirma, tanto el traumatólogo privado como su médico de Atención Primaria les han dicho que "si pasan de cuatro a seis meses ese hombro ya no se puede operar porque el tendón se retrae". "O sea, que perdería toda la movilidad de un brazo, el derecho, que es el que él utiliza, a parte del dolor que conlleva vivir con ello", expone su hija. En el centro privado donde los atendieron les han pedido 9.500 euros por operarle el hombro. "Obviamente no puedo pagar eso si no es pidiendo un préstamo a un banco", lamenta.
Ayer, con las pruebas hechas, esos informes privados y con la derivación del médico de cabecera -que le solicitó cita para Traumatología-, volvieron a ir, por tercera vez ya, a ir a las Urgencias del Clínico, donde según asegura su hija, "le han dicho que no iban a llamar siquiera al traumatólogo porque ya se sabía lo que tenía, y que tenía que esperar". "Mi padre les ha dicho que no puede aguantar el dolor y que le han dicho que si espera mucho tiempo podría perder el brazo", explica Ana, que asegura que la respuesta ha sido decirle "que podría quedarse con el hombro así toda la vida, que no hay nada que hacer, lo único que hay es que esperar".
Tras todo esto, la familia se queja de que casi un mes después, "todavía no lo ha visto ni el traumatólogo especialista", que está "pendiente de que le den cita" y que tampoco saben decirle cuánto tardará. Además, teme que ahora le tendrán que hacer "las mismas pruebas porque tampoco se fían de lo de fuera, o sea, más lento todavía". Lamenta, dice, que "ya no es solo la falta de resultados, sino también las formas con las que, al final, nos están atendiendo". "Yo entiendo que están mal, que están saturados, porque la demanda médica que hay... y son pocos, pero así estamos todos perdidos", afirma.
Explica que, después de la caída, su padre "no se puede valer por sí mismo". Está con un cabestrillo y medicado con antiinflamatorios y calmantes, además de tranquilizantes para que pueda dormir. "Es verdad que con el brazo izquierdo, por ejemplo, puede coger un vaso de agua, pero en un mes ha perdido toda la musculatura del otro brazo, el afectado", relata su hija, que comenta que "ya no es solo lo físico, sino que también le está afectando a nivel emocional". "Ahora mismo es una persona encerrada en su casa, no puede conducir, no puede salir, porque vive en las afueras, depende totalmente de nosotros", explica.
"Hoy es mi padre, pero el problema es que hay mucha gente más que está pasando por los mismos problemas", lamenta Ana, que comenta que ella es técnico de Farmacia, que ha trabajado en centros sanitarios públicos y que "la gente está desesperada a muchos niveles, porque ya parece que tienes dolor, te ponen la etiqueta, te dan ibuprofeno y te mandan a tu casa, pero no te dan una solución".
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