Diputación y el Ayuntamiento de Albuñol destinan 330.000 euros a la rehabilitación arqueológica y la conservación del monumento
Todo empezó hace cuatro meses, cuando la Asociación Cultural de Moros y Cristianos de La Rábita decidió darle una lavado de cara al barrio. Bastante tiempo llevaba aquella cuesta abandonada a su suerte. «Estaba todo lleno de basura, habían metido fuego a las casas… y dijimos: vamos a arreglarlo», recuerda Guille Villegas, presidente de la asociación. «Es la primera calle de La Rábita, el casco antiguo, a los pies del castillo, y queríamos recuperarla como atractivo turístico y también por el significado que tiene», cuenta.
Lo que comenzó como una propuesta en una reunión de la asociación, dice Guille, se fue convirtiendo, poco a poco, en un proyecto que ha implicado a vecinos, al Ayuntamiento de Albuñol y a decenas de personas de todas las edades.
El barrio tiene fachadas y macetas pintadas, platos granadinos, flores y un banco que invita a besara los pies del castillo
La asociación, que cuenta con 300 socios, organizó una serie de talleres a lo largo de estos meses: desde la elaboración de los platos granadinos que ya adornan las fachadas, hasta actividades de jardinería para los más pequeños y la fabricación artesanal de las señales turísticas. Los vecinos pusieron la mano de obra, donaron plantas, faroles e incluso una imagen de la Virgen del Mar, la patrona. El Ayuntamiento aportó los materiales, maceteros y flores para que fuese posible.
Rosa Isabel Montes, alcaldesa pedánea de La Rábita, detalla cómo avanzó el proceso: «Ha sido la asociación cultural junto con el Ayuntamiento quienes hemos impulsado este proyecto, y ahora se está animando toda la gente del barrio a pintar sus casas en blanco y azul. Le estamos dando una vuelta completa al barrio, y ha quedado precioso».

Los vecinos, que al principio miraban desde la ventana, han terminado cogiendo el rodillo. Se han ido animando unos a otros y así, poco a poco, el blanco y el azul van ganando terreno en el barrio más antiguo del pueblo. «Antiguamente la calle ya tenía ese azul, pero en un tono más frío», explica Guille. «Nosotros hemos querido recuperarlo con un azul más alegre, más mediterráneo. Somos un pueblo del Mediterráneo, y el blanco con el azul le ha dado una vida increíble a toda la calle».
En la cima del barrio se encuentea el castillo, una fortaleza de más de 500 años que lleva cerrado al público desde 2006. El castillo solo abre sus puertas un día al año: el 7 de septiembre, cuando la Asociación de Moros y Cristianos celebra su desfile. Unas 150 personas vestidas con sus trajes salen desde el interior de la fortaleza acompañadas por la banda de música, y desde allí recorren las calles de La Rábita. El resto del año, el castillo permanece cerrado.
Puesta en valor
Por eso, las administraciones quieren ponerlo en valor y el Ayuntamiento de Albuñol llevará a cabo en los próximos meses dos actuaciones: una nueva fase de intervención arqueológica y la otra será la de conservación del entorno del castillo.
Las obras contemplan una inversión total de 330.000 euros. De esta cantidad, 198.000 euros corresponden a una subvención concedida por la Diputación de Granada dentro del Programa Provincial de Conservación y Uso del Patrimonio Arqueológico y Arquitectónico de la provincia de Granada, mientras que los 132.000 euros restantes serán aportados por el Ayuntamiento de Albuñol, junto con más de 100.000 euros del PFEA.
La alcaldesa de Albuñol, María José Sánchez, destaca que esta resolución «es fruto del trabajo constante, de la planificación y de la gestión seria que venimos realizando desde el Ayuntamiento». «Es un espacio con un gran valor para la identidad del núcleo rabiteño y para el conjunto del municipio, y nuestro compromiso es seguir dando pasos para recuperarlo, mejorarlo y convertirlo en un lugar útil, cuidado y abierto a nuevas oportunidades».
Se llevará a cabo una intervención arqueológica destinada a preservar el registro arqueológico existente en las zonas afectadas por la restauración, permitiendo su identificación, documentación y estudio mediante metodología científica.
Además, se ejecutarán trabajos de conservación en áreas que presentan una necesidad de intervención prioritaria y urgente para garantizar su protección y puesta en valor.
Estas actuaciones incluirán la primera fase de adecuación del entorno del castillo donde se quieren crear nuevas zonas verdes en las parcelas que están próximas al monumento.
A esto se añadirá la implantación de un Plan de Mantenimiento y Conservación Preventiva que permita asegurar la preservación del bien una vez finalizadas las obras.
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