FICHAJES. NETS < Esta es la limpieza que necesita el Real Madrid: 6 jugadores por los aires<
El equipo merengue pasa por un momento delicado tras los últimos malos resultados, pero hay que mirar culpables más allá de Xabi Alonso
La figura de Xabi Alonso vuelve a estar en el centro del debate tras los últimos encuentros del Real Madrid, marcados por derrotas inesperadas, un rendimiento pobre y la sensación de que el proyecto ha perdido estabilidad. Las críticas se concentran en el técnico, pero un análisis profundo revela fallos estructurales y un vestuario donde piezas clave han bajado su nivel de manera alarmante.
La crisis del Real Madrid y el papel de Xabi Alonso
El mensaje de Xabi Alonso no está calando como debería y el equipo lo refleja en el campo, con desconexiones constantes y falta de liderazgo en situaciones de máxima exigencia. La plantilla no responde al ritmo que propone el entrenador, lo que agrava la presión sobre él y sobre la directiva encabezada por Florentino Pérez, obligada a evaluar decisiones de calado para reconducir la temporada.
El caso de Vinicius es uno de los más visibles, ya que su nivel está lejos del que ofreció en campañas anteriores y sus gestos de frustración al ser sustituido dañan la dinámica interna. El brasileño ha perdido chispa, desequilibrio y claridad, y su rol dentro del vestuario ya no es tan indiscutible.
Vinicius y otros pilares en el punto de mira
Para Xabi Alonso, recuperar al extremo debe ser prioridad absoluta, aunque el técnico también observa que el bajo rendimiento se extiende a zonas sensibles del equipo. Rüdiger atraviesa un declive evidente y su continuidad no está garantizada, especialmente después de errores graves en partidos clave, lo que siembra dudas sobre su renovación.
En el caso de Alaba, la situación es todavía más delicada. Las constantes lesiones, su elevado salario y su escasa continuidad convierten su permanencia en un problema estructural para el club, ya que su rol como líder defensivo se ha diluido con el paso del tiempo. Brahim tampoco logra consolidarse en los planes del entrenador, y su irregularidad lo coloca en una lista de posibles salidas a partir del verano, una situación similar a la de Ferland Mendy, cuya marcha podría producirse incluso en enero ante la falta de confianza de la dirección deportiva.
Por otra parte, la apuesta por Alexander-Arnold ha resultado fallida, pues el lateral se ha mostrado vulnerable en defensa y su adaptación ha sido mucho más lenta de lo esperado. Esta situación abre la puerta a una reestructuración profunda de la banda derecha, donde el equipo necesita garantías competitivas que aún no han llegado.

La presión interna crece
El análisis de la dirección técnica coincide en un punto: el proyecto necesita ajustes urgentes. La gestión de grupo de Xabi Alonso, considerada un punto fuerte en etapas anteriores, se encuentra ahora bajo máxima presión. La exigencia del Real Madrid no permite prolongar una crisis que amenaza con comprometer los objetivos de la temporada, lo que obliga a tomar decisiones firmes.
La figura de Florentino Pérez emerge como determinante en este contexto, ya que deberá decidir si mantiene la apuesta por el entrenador, si impulsa una renovación profunda de la plantilla o si adopta medidas más drásticas para frenar el deterioro deportivo. Mientras tanto, el técnico afronta el momento más exigente de su carrera en el banquillo y sabe que el club necesita respuestas inmediatas y un giro de timón que reactive al vestuario.
Sí el Real Madrid quiere volver a dominar en Europa se hace imperativo que esta limpieza en el vestuario se produzca para evitar malas situaciones y traer mejores futbolistas que puedan aportar su hambre de títulos al equipo merengue. Hoy por hoy el vestuario blanco es una patata caliente y por mucho que cambien al entrenador, eso no va a cambiar por lo que hay que comenzar a poner el foco ahí.
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